sábado, 8 de febrero de 2014

VIAJE ALREDEDOR DE CÉLINE: El Norte de Castilla.


LITERATURA

El poeta Vicente Muñoz Álvarez leerá sus poemas a partir de las 21:30 en el Bar La Curva

07.02.14 - 12:45 - 

EL NORTE | VALLADOLID


La librería A pie de página presenta hoy a las 20 horas 'El descrédito. Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline', con textos de, entre otros autores, Vila-Matas, Óscar Esquivias, Isabel García Mellado, Celia Novis, Pablo Cerezal o Miguel Sáncez-Ostiz. Editado por Lupercalia este volumen trata de recuperar a un autor que fue sepultado por su antisemitismo y colaboracionismo, dejando su inmensa y excelente obra tocada por la polémica. En el acto estarán presentes Vicente Muñoz Álvarez y Julio César Álvarez, antólogos y responsables de la selección.

Por otro lado, el poeta Vicente Muñoz Álvarez leerá sus poemas a partir de las 21:30 en el bar La Curva.


jueves, 6 de febrero de 2014

EL DESCRÉDITO en VALLADOLID: Entrevista en Último Cero.




Vicente Muñoz Álvarez presentará este viernes una antología dedicada a Céline


En `El Descrédito. Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline´, una treintena de autores reflexionan sobre la obra de este polémico autor una vez transcurridos cincuenta años de su muerte

Laura Fraile, Valladolid, Jueves, 06 de Febrero de 2014

Para muchos es uno de los mejores autores del siglo XX, responsable de grandes obras como `Viaje al fin de la noche´ o `Muerte a crédito´. Para otros, es un autor a despreciar por su colaboracionismo durante la II Guerra Mundial con el régimen pronazi de Vichy. Él es Louis-Ferdinand Céline (1894-1961), un escritor al que la editorial Luperalia ha decidido dedicar una antología que ha sido conducida por Vicente Muñoz Álvarez y Julio César Álvarez, personas que asistirán este viernes a las 20 horas de la tarde a la librería A pie de Página para presentar esta obra.

"Esta antología no es un tributo a Céline. Lo que pretende es plasmar la diversidad y el pluralismo de visiones que hay en torno a él", comienza explicando Vicente, para el que este escritor francés es un autor de cabecera decisivo tanto en lo que respecta a su formación como a su manera de entender la escritura. Según explica, su primer acercamiento a Céline se produjo cuando tenía 24 años. "En esa época era prácticamente imposible conseguir obras suyas, aunque autores como Henry Miller o los pertenecientes a la generación beat siempre lo mencionaban. Mi madre solía comprar libros a través del Círculo de Lectores, y ahí fue donde vi que habían editado Viaje al fin de la noche. Lo compré y recuerdo que me deslumbró. Lo leí como tres o cuatro veces. A partir de ahí seguí buscando otras obras de este autor con tesón, tanto en rastros como en ferias del libro antiguo", indica Vicente, que afirma que ésta es la quinta antología que coordina.

En esta obra participan autores como Miguel Sánchez-Ostiz, Mario Crespo, Celia Novis, José Ángel Barrueco, Óscar Esquivias, Isabel García Mellado, Patxi Irurzun, Joaquín Piqueras, Adriana Bañares, Gsús Bonilla, Alfonso Xen Rabanal o Enrique Vila-Matas. "Hemos hecho una selección muy fina de personas que conocieran su obra. Todas ellas incorporan diferentes puntos de vista que van desde la ficción al ensayo o la experiencia personal. Hemos tratado de ofrecer una visión panorámica en la que se incluyan desde personas que lo apoyan a ciegas (rozando el fetichismo) hasta personas que lo critican y machacan a conciencia", continúa Vicente.

La otra persona responsable de esta antología es Julio César Álvarez, quien recuerda que la primera vez que leyó una obra de Céline (en este caso, también fue Viaje al fin de la noche) tenía 17 años. "Técnicamente me deslumbró. Al leerlo tuve la sensación de que contaba las cosas de otra manera. Creo que es uno de los autores de mayor calidad literaria del siglo XX. Autores como Sartre o Miller son herederos de su estilo, un estilo demoledor, perteneciente a una literatura rompedora", indica. Julio César, que al igual que Vicente incluye su visión sobre este autor en el prólogo de este libro, reconoce el "desafío que se plantea" ante una persona "moralmente monstruosa" pero con una "calidad literaria inmensa".


Una vez finalizada la presentación de esta obra, Vicente Muñoz Álvarez acudirá al bar La Curva para presentar dos de sus poemarios. El primero de ellos será `Canciones de la gran deriva´, un libro publicado en 1999 por el Ateneo Obrero de Gijón y que ahora vuelve a publicarse a través de la editorial Origami, que se ha encargado de revisar y ampliar esta primera edición. "Fue mi primer poemario publicado, y creo que fue premonitorio de lo que nos vendría: la crisis, la desigualdad económica, el paro... Lo escribí cuando acabé la carrera y cuando empecé a opositar. Habla de ese periodo que pasa hasta que te ubicas geográficamente, laboralmente o sentimentalmente", describe Vicente.

En el libro pueden encontrarse poemas como `Crónicas de fin de siglo´, en el que este autor leonés se refiere a esas "lánguidas mañanas tristes al filo de otro tiempo, cuando te levantabas con resaca y al desayunar leías el periódico buscando algún trabajo". En `Uno de tantos´ se describe como un licenciado en paro preparando oposiciones que, tal y como refleja en `Ciertas fobias´, tiene miedo a la rutina, a la vejez o a la desidia. Poemas, en definitiva, que se resisten a vivir "en un mundo donde los cuerdos sueñan con comprar lo antes posible un piso a plazos", tal y como escriben los versos de `Por el sistema´.

Vicente Muñoz Álvarez, que reconoce que lleva alrededor de cinco años sin venir a recitar a Valladolid, también leerá algunos de los poemas de`Animales perdidos´, su último poemario hasta la fecha, publicado por la editorial canaria Baile del Sol. Prologada por José Ángel Barrueco, esta obra está dividida en tres partes: `Infierno´, `Purgatorio´ y `Cielo´. "Este libro cuenta el tránsito entre dos personas que han sido muy importantes en mi vida. Arranca en el año 2006, cuando me separé de mi anterior pareja y tuve que dejar nuestra casa en el pueblo para vivir en un apartamento en la ciudad. En él recorro varios años de tránsito hasta mi actual pareja", aclara Vicente.

En `Infierno´, según explica, se describe como un hombre solo de 40 años que, tras 17 años de relación, siente que debe reiniciar su vida desde cero. "En él están mis sensaciones de abandono, soledad e indefensión, contadas desde un tono crítico y melancólico", describe este poeta. En `Sujeto de experimentación´, uno de los poemas pertenecientes a esta primera parte, Vicente escribe sobre las dificultades para llegar a fin de mes, pero también acerca de los recibos de la luz, de la comida basura, del miedo. En `Terminal Sur´, en cambio, centra su mirada en una mujer de 50 años que está haciendo cola en la estación de autobuses y que, llorando, se lamenta de una soledad equiparable a la que siente ese hombre sin brazos pidiendo limosna en la puerta de la FNAC al que Vicente describe en `Calderilla´. Poemas, en resumen, que se lamentan de esas ciudades en las que "nadie conoce a nadie" y en las que "todos estamos muertos, asustados, cansados, frustrados, deprimidos, neuróticos, engañados" (como refleja `2012: vida en la tierra´), un mundo "podrido" al que "sólo lo salva el amor", aunque sólo "a veces".

La segunda parte de este poemario, `Purgatorio´, incluye poemas más breves, sin título, que pretenden transmitir "esa atmósfera que hay cuando el dolor empieza a suavizarse y estabilizarse", en palabras de su autor. "Es una fase de abstracción, en la que ni sientes ni padeces", continúa. En esta parte Vicente se pregunta qué fue del niño que fue, se harta de la rutina, muestra su odio al conformismo, siente la imperiosa necesidad de estar solo. Finalmente, en `Cielo´ se vislumbra un final feliz gracias a la llegada de una mujer que entra en su vida "tras cinco años de purgatorio". El poemario alcanza al fin un tono positivo en el que se reflejan las ideas de dos cabezas "llenas de proyectos locos". La tormenta ha pasado...

Vicente Muñoz Álvarez, que combina la poesía con el ensayo y la novela, viene impulsando desde el año 1996 la revista Vinalia Trippers, proyecto del que también forman parte Silvia D. Chica, Alfonso Xen Rabanal y H. Valdez. Esta publicación, que en su último número rindió homenaje al 'Spanish Quinqui', está pendiente de sumar un nuevo monográfico a su colección que previsiblemente saldrá a la luz este verano. Asimismo, este escritor publicará próximamente tres obras más: un poemario llamado `Días de ruta´ en el que combinará la prosa y la poesía, la segunda parte de un libro sobre cine titulado `Cult movies´ y una novela, llamada `Regresiones´, en la que Vicente recuperará algunos episodios de su infancia.


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Laura Fraile,
en Último Cero


sábado, 1 de febrero de 2014

EL DESCRÉDITO en VALLADOLID: Nota de prensa.



La antología El descrédito se presenta en Valladolid


Vicente Muños Álvarez y Julio César Álvarez presentan el próximo viernes 7 de febrero a las 20 h. en la librería A pie de página (C/ Librería, 13), un proyecto conjunto, El descrédito. Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline (Lupercalia, 2013). Una antología con casi una treintena de autores (entre los que figuran Enrique Vila-Matas o Miguel Sánchez-Ostiz) sobre la figura de Céline, unos de los autores malditos por excelencia, y un magnífico punto de partida para dar cabida a relatos y ensayos que abordan su influencia y envenenado legado. 

Louis-Ferdinand Céline (1894-1961), autor de Viaje al fin de la noche o Muerte a crédito, fue sin duda uno de los más grandes y polémicos escritores del pasado siglo, una auténtica fuente de inspiración permanente para la prosa contemporánea. Sus panfletos antisemitas y su colaboración con el régimen pronazi de Vichy durante la Segunda Guerra Mundial le condujeron a la infamia y el descrédito, suscitando desde entonces las más controvertidas y apasionadas polémicas. Polémicas que aún hoy continúan vivamente. 

La presentación contará con la presencia de los antólogos y con varias de las firmas que dan forma a esta singular obra conjunta. Una combinación de perspectivas y estilos que ayudará a comprender y aproximarse, en la medida de lo posible, a la compleja figura de Céline. Más de cincuenta años después de su muerte, la prosa española contemporánea más actual (con autores como Alfonso Xen Rabanal, Carlos Salcedo o Bruno Marcos, y destacadas voces como José Ángel Barrueco, Mario Crespo, Gsús Bonilla, Isabel García Mellado, Miguel Baquero o Patxi Irurzun, entre otras muchas) intentan desentrañar su enigma, la combinación de una excelente calidad literaria y una incómoda monstruosidad moral. 

jueves, 26 de diciembre de 2013

EL DESCRÉDITO, LA MONSTRUOSIDAD DEL GENIO por Javier Vayá Albert



Cerca de treinta de los mejores autores españoles de la vanguardia literaria de nuestro país habitan estos viajes narrativos en torno a Louis Ferdinand Céline. Una antología imprescindible tanto por su valentía como por su calidad literaria.


En los tiempos que corren se hace necesario aplaudir y admirar la valentía y el tesón de Vicente Muñoz Álvarez y Julio César Álvarez, antólogos de este libro y de la editorial Lupercalia, por apostar y sacar adelante un libro tan difícil como imprescindible y necesario. Valentía, tesón y amor por la literatura desprovista de artificios y farándula, de la escritura de trinchera manchada de fango capaz de descender a lo más miserable de la condición humana para mostrarla en toda su crudeza: son las señas de identidad de Louis Ferdinand Céline, uno de los mejores escritores del siglo XX que fue condenado a la cárcel y el ostracismo por sus panfletos antisemitas y supuesta colaboración con los nazis. Con la excusa de indagar en la dicotomía que supone la figura de Céline, autor de innegable calidad artística y más que dudosa catadura moral, El descrédito nos brinda 28 textos, uno por autor, a cual más brillante y sublime.

Bajo la disyuntiva de separar al autor de su obra, esta antología cumple varias funciones; por un lado reivindica la obra de Céline sirviendo como complemento, tan erudito como delicioso, para quien lo haya leído, por otro invita a todo aquel que no haya leído al autor francés y con una pizca de curiosidad a interesarse por el firmante de Viaje al fin de la noche o Muerte a Crédito toda vez que reúne a varios, contando también los sendos maravillosos prólogos de los antólogos, de los mejores escritores del panorama patrio actual, la mayoría de ellos alejados de los grandes focos que prefieren posarse en semianalfabetas mujeres de toreros autoras de bestsellers. En este sentido no es casual que los autores más conocidos a priori, Miguel Sánchez Ostiz y Enrique Vila-Matas, abran y cierren respectivamente la antología. Sin duda el mayor acierto de El descrédito reside en otorgar plena libertad a cada autor que elige el viaje narrativo que desea y ofrece su visión personal sobre el escritor, en muchos casos totalmente distintas unas de otras: mientras Sánchez Ostiz nos sitúa en el contexto histórico de los últimos años de Céline, sin disculparlo jamás, Vila-Matas se ceba con la obra y vida del médico convertido a escritor sin negar cierta atracción hacia ambas facetas.

De hecho El descrédito es otra gran muestra de los encontrados sentimientos que Céline provoca con su literatura y su actitud ante la vida donde caben desde el desprecio absoluto a la más profunda admiración en un solo intento de describirlo. Mario Crespo relata en un excelente ejercicio de metaliteratura el viaje que sirvió como cesión del testigo por parte de Céline a Allen Ginsberg y William Burroughs, miembros de la generación Beat que junto a Bukowski serían sus mayores discípulos literarios. Celia Novis narra de manera magistral la malsana travesía en barco de Céline hacia África que pone de manifiesto su carácter y su posterior misantropía. José Ángel Barrueco, en un texto fascinante que reúne erudición y amor por la literatura, se pregunta si acaso Céline no sufrió demasiado castigo sobre todo en comparación a otros escritores de semejante calaña y apuesta firmemente por separar al escritor del hombre. Óscar Esquivias nos sitúa en primera persona en la vida de Céline en África en un relato tan logrado que pide ser novela. Bruno Marcos, en una excelente y sorprendente comparación de Céline con Charles Chaplin, desmitifica la ferocidad del autor. Pepe Pereza nos brinda uno de los más desgarradores y hermosos relatos de desamor que se pueden leer en el que un libro del autor francés jugará un papel importante.

Isabel García Mellado trenza un bello cuento parisino con aparición casi fantasmal de Céline. Álex Portero Ortigosa da fe de su maestría en un emocionante y reivindicativo texto que debería ser de obligada lectura en las escuelas. Vanity Dust resucita a Céline con su hilarante y genial prosa mientras Juanjo Ramírez hace lo propio de una manera un tanto más escatológica e igual de brillante. Hilarante, brillante y sin tapujos es el genial relato de Patxi Irurzun. Juan Carlos Vicente se pone de manera sublime en la piel del ministro francés que no paró de recibir presiones para que no se homenajeara a Céline en las celebraciones nacionales de 2011. Velpister se muestra excelentemente lúcido plasmando un futuro distópico demasiado reconocible. Esteban Gutiérrez Gómez pone de manifiesto lo muy presente que sigue todavía el espíritu y la obra Céliniana en cualquier espíritu adolescente mínimamente rebelde y curioso. Pablo Cerezal utiliza la magia que su exquisita prosa atesora para poner de manifiesto lo hipócrita del políticamente correcto mundo occidental con su odisea para encontrar un volumen de Muerte a crédito. Miguel Baquero no es capaz de separar al escritor de su obra cerrando su texto con una frase tan certera como hermosa y contundente. Adriana Bañares prefiere poner su maravillosa y poética prosa al servicio de la historia de amor de Céline. Por resumir, el resto de textos de Javier Esteban, José M.Alejandro (Choche), Carlos Salcedo Odklas, Joaquín Piqueras, Gsús Bonilla, Alfonso Xen Rabanal y Daniel Ruiz García contienen una calidad literaria tan demoledora que convierten El descrédito en más que una antología, un artefacto vital de más que necesaria y obligada presencia en todas las estanterías.


Javier Vayá Albert, en LaHuellaDigital.com



miércoles, 25 de diciembre de 2013

EL DESCRÉDITO: VIAJES NARRATIVOS EN TORNO A LOUIS-FERDINAND CÉLINE. Consideraciones.




Hace días que acabé de leer El descrédito. Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinad Céline y me sigue zumbando la cabeza con algunos temas claves en referencia al autor francés.

El primero es discernir si Céline era un “todo”, esto es: si Céline persona y Céline escritor eran el mismo personaje. Argumentos a favor de una u otra postura hay en el libro, muy bien fundamentados, pero yo lo tengo claro: si algún escritor se merece el calificativo de “visceral” sin duda alguna ese es el escritor francés. Pero no solo eso, su visceralidad es tan esencial y tan inmensa que lo arrastra sin darle la mínima oportunidad a lo que su cerebro tenga que opinar de tal o cuál actitud de vida. Céline vomitaba sobre el papel, escribía con su bilis, con su sangre y con su semen. No admitía dobleces, ni falsificaciones, mi mentiras. Por eso Céline era Céline y no un perro faldero.
Para bien y para mal, Céline era un pobre hombre, un diablo convertido en juguete roto, como nosotros y, como tal, escribía. Dice al respecto Bruno Marcos en su genial aportación: “Céline no se repone después de que el mundo lo derribara, no encuentra consuelo y no alcanza a proponer nada sino que va directamente contra la existencia”. Entonces, si Céline va contra el mundo que lo ha arrollado, si predica en sus escritos un “existencialismo sin salida” (palabras más que acertadas de Bruno Marcos), ¿por qué escribe?
¿Por qué escribe Céline si el mundo es una basura y el hombre es un ser condenado a fracasar?
Y, no solo eso, ¿por qué vive, por qué no se quita la vida?
Bruno Marcos nos da la respuesta: “Cuando se hace el relato de un trauma o de una enfermedad siempre hay un fin terapéutico, aprender algo de la enfermedad para curarla...”. Céline era, sí, un vividor, alguien que apreciaba la vida, que la amaba hasta la médula, y denostaba a los hombres porque no sabían disfrutarla sin hacer del mundo un lugar peor. Por eso vomitaba cuando escribía, de puro asco.

Respecto a los panfletos, a su posición antisemita y su colaboracionismo, voy a escribir una anécdota personal. El 11 de septiembre de 2001, veía absorto en la televisión cómo ardían dos torres inmensas de acero y cristal, cómo el símbolo de la cultura del máximo consumismo, el becerro de oro del capitalismo, se desmoronaba, se hacía migajas, desaparecía; cómo un grupo de fanáticos islamistas (eso pensaba entonces) habían exportado la guerra que sufrían en sus propios países, a miles de kilómetros de distancia, fruto del intervencionismo norteamericano, y la habían instaurado en el corazón de la city neoyorkina, en el mismo corazón financiero que marca con su sístole y diástole la economía del mundo. Y pensaba eso admirado, acobardado, alucinado y, porque no decirlo, con una media sonrisa culpable en la boca, como si en verdad se hubiese hecho justicia con aquella salvajada, porque el imperialismo yankee acababa de ser torpedeado.
Semanas después de aquella barbaridad pude leer en algún periódico y escuchar en la televisión que lo que mis ojos vieron no fue eso, que lo que realmente ocurrió en Nueva York fue un ataque antisemita, porque las Torres Gemelas (en realidad todo el World Trade Center, todo el Centro Mundial de Comercio) representaban el ideal de negocio de los judíos, que eran sus propietarios y gestores, y que judíos también eran la mayoría de los negocios que amparaban.
En una comida con amigos saqué a relucir esos comentarios sobre la supuesta conspiración antijudía. Para mi asombro la teoría Capitalismo = Judaísmo se admitía sin lugar a dudas (bien es cierto que aún hoy en día se duda de todo lo que “en realidad” aconteció aquel 11 de septiembre y no se tienen claras las mentes criminales que idearon aquella devastación). Me dio por pensar entonces si esa lacra llamada consumismo a la que nos lleva el capitalismo radial, el neoliberalismo económico, no es entonces una enfermedad mortal culpa de esos mismos judíos prestos a negociar y convertir vidas en monedas. Espero que una reflexión así no me califique de antisemita. De existir una concordancia, no la he hecho yo. Eso sí: pienso que en los negocios (como en la vida) no todo vale. Quizá Céline llegó a esa misma conclusión y odió, sí, y luchó contra el poder del dios Dinero que corrompe al hombre.

Porque, para terminar con las dudas sobre el universo Céline, también me pregunto sobrela vigencia de las palabras nihilistas y fatalistas del autor francés sobre la raza humana y la sociedad que ésta ha creado, y sobre el sentido de esas mismas palabras precisamente ahora, en época de crisis profunda (no solo económica, sino, y sobre todo, de valores en la sociedad actual, de creencias por las que hacer digna la vida que vivimos) como lo fue aquélla época que a él le toco vivir.
“Para comer, los ricos no tienen necesidad de matar con las propias manos. Dan trabajo a otros, como a ellos les gusta decir. Los ricos no hacen el mal, pagan por él”. Recupera Álex Portero estas palabras-reflexiones de Céline en su texto de la antología, y me viene inmediatamente al recuerdo la última novela del autor español que mejor sabe reflejar la historia que pisamos a diario, la vida que nos lleva, sin esperar a que el tiempo barnice la realidad de dorado como hacen otros escritores que necesitan la perspectiva de los años para sacar sus conclusiones. Estoy hablando de Rafael Chirbes. Escribe el autor valenciano en su última novela En la orilla, a propósito del hombre y de la crisis de valores que nos arrastra: “Si de algo sirve el dinero es para comprarles inocencia a tus descendientes. No es poca cosa. Te saca del reino animal y te mete en el reino moral. Te humaniza. [...] El dinero tiene, entre otras infinitas virtudes, una calidad detergente. [...] Te concede esas manos impolutas que emergen de los blancos puños almidonados de las camisas. Ya no eres tú quién merodea en la noche. Te permites contratar a peones y criados que atrapen, degüellen y despellejen las piezas. [...] Siempre les han llegado a los señores los animales ya cocinados, servidos en bandeja cubierta con una reluciente cúpula de plata [...] desfigurados hasta resultar irreconocibles y, por eso mismo, apetitosos a su falaz inocencia [...] Ningún rico medianamente inteligente practica el asesinato. [...] Para matar tienen a sus empleados”. Creo que estas palabras de Chirbes son suficientes para demostrar que, al menos en lo que a literatura se refiere, el hombre sigue siendo un ser humano igual de despreciable y que los postulados de Céline siguen hoy de plena vigencia.

Hoy, dominantes casi cien años más tarde, dos guerras mundiales más tarde (y, en España, una civil, entre hermanos), dos crisis económicas planetarias más tarde, desprovisto de valores morales cuando se acerca al poder, el ser humano sigue siendo un incorregible y desalmado animal carroñero.


EL DESCRÉDITO, Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline

-Prólogos y selección de Vicente Muñoz Álvarez y Julio Cesár Álvarez


Esteban Gutiérrez Gómez, 
del blog Bacovicious.



jueves, 19 de diciembre de 2013

TRIBUTO ZAMORANO A CÉLINE


Los escritores José Ángel Barrueco, Mario Crespo y José María Alejandro, presentes en una antología sobre la figura del autor francés del siglo XX

La Opinión de Zamora, 18.12.2013


N. S. La figura de Louis-Ferdinand Céline, uno de los autores clave del siglo XX, desprestigiado y denigrado por sus ideas antisemitas y su colaboración con el régimen de Vichy, centra una obra colectiva de relatos coordinada y prologada por Vicente Muñoz Álvarez y Julio César Álvarez para Ediciones Lupercalia. En «El descrédito. Viajes literarios en torno a Louis Ferdinand Céline» participan casi una treintena de autores, entre ellos los zamoranos José Ángel Barrueco, Mario Crespo así como José María Alejandro, más conocido como «Choche».

El deseo de «intentar desentrañar, en la medida de lo posible, el enigma de Céline» impulsó a los antólogos a ponerse a la tarea de recopilar textos sobre esta controvertida figura de la literatura del pasado siglo.

El criterio de la selección de las firmas incluidas en «El descrédito. Viajes literarios en torno a Louis Ferdinand Céline» responde a su calidad. Además todos «han sido lectores críticos de la obra céliniana en algún momento. Hay quien ha mantenido una relación más estrecha con Céline y hay quien únicamente ha visto el monstruo antisemita. Lo que está claro es que Céline plantea un dilema moral importantísimo, y una muestra amplia y diversa de autores puede ayudar a desentrañar ese profunda interrogación», señala Julio César Álvarez.

La antología aglutina a un total de 28 autores que aportan su visión sobre el escritor francés con absoluta libertad. En el volumen firman autores más consagrados, como Enrique Vila-Matas o Miguel Sánchez-Ostiz, y voces nuevas y prometedoras, como Adriana Bañares o Carlos Salcedo a los que se unen los tres autores zamoranos. «Barrueco, Crespo y "Choche" son tres de los nombres esenciales del panorama literario actual más joven y activo». «Todos ellos tienen una obra de excelente calidad y una visión de la literatura que compartimos y admiramos», enfatiza Julio César Álvarez.

José Ángel Barrueco, autor de obras como «Te escribiré una novela» y «El viajero de la noche», en esta antología «aporta un conocimiento y comprensión de Céline únicos», puntualiza el antólogo quien lo califica de « escritor demoledor, de raza, con una capacidad expresiva desbordante».

Julio César Álvarez opina que Mario Crespo es «un narrador habilidoso en todas las distancias». «Uno siempre disfruta leyéndole, resulta natural y cercano con extrema facilidad». En «El Descrédito» ha dado forma «a una ficción desde la más extraña de las realidades», dice el antólogo sobre el autor de «Biblioteca Nacional» o «Cuento kilómetros»

José María Alejandro «Choche», ha formado parte de varias antología como «Poemash, homenaje a Raúl Núñez» o «Plan 9 del Espacio Exterior», tiene «la singular capacidad de hacer sencillo lo complejo y difícil. En su aportación, desentraña "Viaje al fin de la noches" con una implacable sencillez», describe Julio César Álvarez mientras que el escritor zamorano añade que su propósito «es acercar la obra de Céline a todo el público, que la gente lo lea y le entren ganas de ir a la librería, que la gente conozca a uno de los mejores escritores, a una persona con una vida para escribir miles de páginas»

«El Descrédito. Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline» ha sido ya presentado en varios puntos de la península y todavía carece de fecha de presentación en la capital.